¿Cómo aumentar las ventas de tu negocio gracias a la fidelización?

Todo lo que puede aportar un sistema de fidelización a tu negocio y tus clientes


 

 

Uno de los principales objetivos clave de cualquier comercio es que sus clientes vuelvan. ¿De qué nos vale una compra si nunca más acuden de nuevo a nosotros? De casi nada: la asiduidad de nuestra clientela y sus compras consecutivas a lo largo del tiempo son necesarias para optimizar ingresos; confirmar que nuestro producto o servicio ofertado gusta y conseguir un mayor número de compras que haga crecer nuestro negocio. Y eso solo se consigue de dos maneras: haciendo que nuestros clientes vuelvan y compren más y atrayendo nuevos consumidores

 

¿Cómo consiguen las grandes compañías esto?

 

Estamos seguros de que alguna vez has utilizado tarjetas de descuento de las gasolineras; APP de alguna cadena de comida rápida o a domicilio con días de promociones; tiendas de ropa que el día de tu cumpleaños te animan a acudir con un sms y un descuento; dos por uno en cadenas de supermercados tras ver esos carteles llamativos y gigantes al final de los pasillos y un largo etcétera. ¿Nos equivocamos?

Este tipo de mecanismos son muy usados y se conocen como sistemas de fidelización. Son estrategias de marketing que buscan conseguir esos dos objetivos: que nuestros clientes compren más y que traigan a nuevos.

Ejemplos tenemos miles:

Ikea con su famosa tarjeta IkeaFamily; Leroy Merlin con su 3% de descuento cada tres meses y solo para su club de socios; las tiendas de Inditex con sus tarjetas de financiación; Yelmo cines y su tarjeta MovieYelmo; Amazon con sus correos recordatorios y su opción de Amazon Prime;  Worten con su política de igualar precios si llevas una factura de otro comercio con un precio inferior en su mismo producto; Carrefour con sus cheques ahorro; las tiendas de cosmética con sus tres por uno (y, a veces, hasta sus cinco por uno);los correos con vales descuento de Ives Rocher; y otro gran largo etcétera.

 

La lista podría ser interminable.

 

Pero no solo estamos hablando de grandes empresas y multinacionales; estas estrategias también son usadas por pequeñas empresas y negocios locales. De hecho, en este tipo de comercios es incluso más fácil implantar sistemas porque las relaciones con el cliente son más personales y cercanas. Ejemplo de ello son los sorteos que realizan las pequeñas tiendas que, tras una compra superior a una cifra, te permiten participar para conseguir cestas de productos gratuitos, cupones de sus servicios o algún otro obsequio llamativo; cafeterías donde consiguiendo un número de sellos en cupones te regalan desayunos gratis o  las suscripciones a varios productos mensuales que son consumidos por el  beneficio que supone comprar varios productos por un precio inferior a la compra de cada uno de ellos por separado. Todas ellas cumplen el principal objetivo de la fidelización: aumentar ventas.

 

 

Es indiscutible: todos los negocios utilizan sistemas de fidelización que  generen un mayor porcentaje de compra en los consumidores ya asiduos. 

Y el mejor ejemplo eres tú: dinos, ¿nunca has utilizado alguna de las estrategias que hemos nombrado? 

 

Los programas de fidelización son eficaces y con la ayuda necesaria son muy sencillos de implantar. Su finalidad última es retener a esos clientes que ya acuden a nosotros y, si se hace bien, ellos mismos se encargarán de promocionar tu marca y hablarles de todas las ventajas que tiene ser tu cliente. Dinos, ¿nunca has aconsejado a alguien porque te hacen un descuento? ¿o por qué te llama la atención sus promociones y quieres compartirlo para que otros también se beneficien? ¿nunca te las han aconsejado a ti?

 


Los mecanismos más usados en esos programas de fidelización son:

 

  • Acumulación de puntos sobre un porcentaje de la compra realizada – el incentivo – en aras de poder utilizarlo en las futuras compras;
  • Utilización de descuentos y/o promociones concretas para clientes sujetos ya inscritos en el programa;
  • Sorteos y/o regalos a los que solo se podrá participar con la compra de una determinada cuantía.

 


 

Por si todavía no te hemos convencido, te explicamos las 4 ventajas de invertir en un buen sistema de fidelización

1.Aumentarás tus ingresos y crecerá tu empresa

Según algunos estudios de fidelización de clientes, aquellos clientes que vuelven tras una primera compra llegan a gastar un 67% más que la primera vez que acudieron. Dicho de otra manera: tu empresa crecerá según crezcan tus clientes y sus ventas a través de la fidelización de los mismos. 

2. Mejora la reputación

Ya hemos hablado en otro post de que no hay estrategia de marketing que pueda competir con el boca a boca: de vecino a vecina; de amiga a amiga y de conocido a conocido tu empresa puede pasar de ser nombrada en el barrio a ser reconocida en todo el municipio. ¿Cómo no van a hablar de esa tienda que con tener su tarjeta te mandan promociones para que en la siguiente compra tenga descuentos y regalos? ¿O de esa otra que con dar el número de teléfono vale para entrar en un sorteo de un viaje?

3.Proporciona información sobre el comportamiento de los distintos segmentos de clientes

Gracias a este sistema tendrás toda una base de datos que te proporcionará: edad; género; compras habituales; dinero gastados al mes por cada usuario; productos más comprados por los consumidores; asiduidad; etc. Es decir, podrás conocer a tus clientes y sus comportamientos de compra. Esto nos permitirá segmentarlos, algo de lo que hablamos en nuestro último post.

4.Mejora la experiencia del cliente

Ofrecerás a tus clientes recompensas e incentivos que generarán en ellos la sensación de ser valorados y escuchados por ti. Eso será una diferencia clave en cuanto a tus competidores.

 

Si quieres que te ayudemos con todas esas preguntas que tienes en mente pincha aquí y déjate asesorar por nosotros.

 

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