¿Qué es un Plan de Igualdad y por qué hacerlo?

Los planes de igualdad llevan tiempo siendo muy escuchados y todo indica que han venido para quedarse, sobre todo, desde que se han vuelto obligatorios por ley y su no cumplimiento implica sanciones para las empresas que no dispongan de uno.

Sí, ¡cómo leéis!

Los planes de Igualdad, o también llamados PI, han pasado a ser obligatorios para todas las empresas con más de 50 trabajadores según el Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación. 

No cumplir con la obligatoriedad legal puede llegar a suponer hasta multas de 6.250€, eso sin contar las posibilidades que tendrían de perder automáticamente las bonificaciones de la Seguridad Social sin posibilidad de recuperarlas hasta transcurridos seis meses.

Dicha legislación establece una serie de fechas límite para realizar el PI  en función del número de los trabajadores que se tenga,  quedando configurado de la siguiente manera:

 

Esta realidad jurídica ha sido vista por muchas empresas como una oportunidad de diferenciarse del resto y darse un valor añadido y es que, en el fondo, lo que se busca es cuidar al personal a cargo, evitar abusos, discriminaciones y diferencias por razón de sexo y hacer que el ambiente de trabajo sea el más eficiente y productivo posible.

Ahora bien, ¿qué es exactamente un Plan de Igualdad? 

Según el artículo 46 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, los planes de igualdad son “el conjunto ordenado de medidas, adoptadas después de realizar un diagnóstico de situación, tendentes a alcanzar en la empresa la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres y a eliminar la discriminación por razón de sexo”.

Es un documento que se realiza en una media de cinco a seis meses y que cuenta con tres fases: diagnóstico, programa de actuación y plan de seguimiento según el Capítulo III  de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la  igualdad efectiva de  mujeres y hombres.

Diagnóstico

Según la ley mencionada, se realiza un diagnóstico inicial atendiendo a las siguientes variables:

  • Proceso de selección y contratación.
  • Clasificación profesional.
  • Formación.
  • Promoción profesional.
  •  Condiciones de trabajo, incluida la auditoría salarial entre mujeres y hombres.
  • Ejercicio corresponsable de los derechos de la vida personal, familiar y laboral.
  • Infrarrepresentación femenina.
  •  Retribuciones.
  • Prevención del acoso sexual y por razón de sexo.

Programa de actuación 

Según el diagnóstico anterior, se establecen las medidas a tomar, la vigencia de la misma, la manera de evaluarla y la persona o personas que llevarán a cabo dicha tarea.

Plan de seguimiento 

Se gestiona la creación de la Comisión de Seguimiento estableciendo su funcionamiento, los medios de los que dispondrá, y su vigencia.

Además, para el entendimiento del total del plan de igualdad debe establecerse un primer punto donde deben aparecer: definiciones de todos los conceptos referidos a la igualdad efectiva entre hombres y mujeres que se usarán en el documento; principios que rigen el PI; personas destinatarias; principios que rigen el PI; justificación y compromiso de la empresa con el PI y garantías del procedimiento.

 

¿Garantías de procedimiento? 

Sí, existe un procedimiento a la hora de realizar el Plan de Igualdad, y este debe garantizarse y respetarse. Y es que, si solo fuera un documento a rellenar, no tendría demasiado sentido que fuera obligatorio ni se tardaría tanto en su elaboración. Así que sí, existe un procedimiento que tiene la máxima de conseguir que las personas trabajadoras se involucren tanto en su seguimiento como en su aplicación y creación.

Por ello, se establece lo que se conoce como Comisión Negociadora del Plan de Igualdad que se crea en cada empresa que realiza un PI en función del número de personal a cargo y que debe ser paritaria y reunirse para tomar decisiones una vez se conozca el diagnóstico.

Esta debe tener su acta de creación, su reglamento y sus diferentes reuniones a lo largo de la creación del PI y será sustituida por la Comisión de Seguimiento del PI que lo que busca es comprobar que las medidas se estén llevando a cabo y que estén generando los resultados esperados.

Como veis, hacer un Plan de Igualdad no es fácil  por lo que si estás pensando en realizar un PI no dudes en ponerte en contacto con nosotros para poder hacer a tu empresa todavía más segura.

Y, recuerda, ¡en igualdad se trabaja mejor!

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